Maniesto contra las violencias de género en línea

Las asociaciones PIKARA MAGAZINE, CALALA FONDO DE MUJERES y FRONT LINE DEFENDERS, el 2 de dicimebre de 2018, registramos un escrito de queja y vulneración de derechos humanos y discriminación ante la Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados, para interpelar formalmente el Gobierno así como el resto de fuerzas políticas a que modifiquen el abordaje de las violencias de género en línea.

Esta iniciativa surge de la constatación de la extensión e impunidad del fenómeno de las violencias en linea contra las mujeres y muy particularmente contra las activistas feministas, las comunicadoras y las mujeres que luchan por los derechos de las mujeres. Estas violencias se materializan en forma de acoso, difamación, vejaciones, amenazas, control, suplantación de identidad y revelación de datos o de contenidos íntimos. Los estudios existentes muestran un patrón de violencias bien definido y una tipología de mujeres especialmente atacadas, por el hecho de ser mujeres y por visibilizar reivindicaciones, identidades, sexualidades y modos de vida diversos y disidentes, que ponen en cuestión los roles de género y los privilegios masculinos y las violencias sobre las que se sustentan. También son especialmente atacadas las mujeres jóvenes y las mujeres pertenecientes a colectivos  vulnerabilizados.

Esas violencias encajan en las definiciones internacionales y nacionales de violencia de género y, a pesar de ello, no reciben un tratamiento coherente. Al igual que sucede con el resto de violencias machistas offline, cuando desbordan el marco de la pareja o la ex-pareja no son consideradas violencias de género. Tampoco son consideradas violencias políticas, a pesar de estar motivadas por la discriminación, el odio o la  imposición de una hegemonía patriarcal.

El Estado también tiene  la obligación de actuar con la “debida diligencia” para prevenir, investigar, sancionar, reparar y ofrecer garantías de no repetición frente esas violencias. El aparato policial y judicial no está dimensionando la gravedad de las mismas ni está respondiendo de manera eficaz. Las herramientas legales existentes son insuficientes o se aplican de manera inapropiada. Todo ello favorece la cultura del silencio y de la impunidad.

Además de los graves impactos personales, las violencias de género en línea tienen una dimensión colectiva muy relevante: las mujeres somos silenciadas o nos auto inhibimos, restringiéndose nuestra libertad de expresión. Con ello, dejamos de participar en Internet, la nueva esfera pública que constituye un espacio de construcción política, de gobernanza democrática, de creación de comunidades, de formación y de articulación de alternativas.  Los derechos humanos también deben respetarse en Internet. 

La respuesta del Estado español frente a las violencias de género en línea es deficiente y no se ajusta a los estándares y las recomendaciones internacionales que han elaborado diversos organismos internacionales y colectivos de mujeres activistas expertas en nuevas tecnologías y violencias digitales. Por ello, os pedimos vuestra adhesión a esta iniciativa, que pretende modificar el abordaje de las violencias de género en línea en el Estado español, para que las políticas públicas, las medidas legislativas y las medidas dirigidas a la plataformas intermediarias de Internet asuman sus responsabilidades con el respeto de los derechos de las mujeres en el espacio digital y erradiquen las violencias hacia mujeres, activistas feministas, comunicadoras y defensoras de derechos humanos.

 
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